El nuevo liderazgo de la era digital se basa en la colaboración entre iguales. En la convicción profunda de que somos únicos (liderazgo interior), que merecemos todo el respeto y tratamos al resto de personas con idéntico respeto. Esta nueva visión Eco choca con el principal enemigo de los seres humanos: su propio EGO. Así es como nos lo impide:

Falta de colaboración o respeto

Para actuar en un equipo debemos respetarnos a nosotros mismos y respetar a los demás. Debemos ser capaces de generar lazos de confianza permitiendo compartir riesgos. Si no me fío de tu labor ni tú de la mía, no haremos más que ponernos piedras en el camino. Necesitamos saber que si yo me caigo, tú me cogerás.

 

Cultura de competencia

Debemos evitar actitudes internas o presiones externas de competencia entre individuos. Se debe instaurar dinámicas Win-Win siendo conscientes que todos aportamos y que todos remamos juntos para mover el barco.

 

Prioridades diferentes y no alineadas

Si no miramos todos en la misma dirección, el barco NO avanzará aunque todos rememos. Debemos generar espacios de diálogo donde clarificar y alinear el equipo, ya que si dejamos cosas por supuestas, cada uno las puede entender a su manera e ir en direcciones opuestas.

 

Organigramas jerarquizados

Es la hora del post-liderazgo, de grupos de líderes iguales que trabajan de manera compartida y con responsabilidades compartidas. A su vez el equipo debe ser abierto en pro de buscar fuera aquello que pueda necesitar.

 

El Ego

La principal premisa de la dinámica de grupos es la humildad: no sentirse más que nadie sino todos en un mismo nivel.