Son muchas las organizaciones que están comenzando a implantar metodologías ágiles (principalmente Scrum) creyendo que son la panacea para hacer las cosas más deprisa en un mundo que evoluciona más rápido cada día. ¡Error!

La razón por la que se creó Scrum es para crear los mejores equipos y los mejores equipos hacen las cosas mejores y mucho más deprisa que el resto. Así lo explica Jeff Sutherland, uno de sus creadores, en libro Scrum.

De manera que el objetivo a la hora de implantar Scrum no es tanto aprender una serie de artefactos y rutinas como lograr la excelencia de un equipo.

Las tres grandes diferencias de un gran equipo Scrum

La palabra Scrum no es casual. Se ha respetado la palabra inglesa para hablar de este marco de trabajo ágil, pero la traducción al español es melé, la piña que hacen los jugadores de rugby cuando van tras la pelota contra el equipo contrario. Y, eso, es lo que caracteriza a un equipo Scrum, todos avanzan en la misma dirección buscando un objetivo común.

 

Sutherland, tras analizar a los mejores equipos encontró tres características comunes. Es lo que hace que algunos consigan las cosas en el mundo y otros simplemente sueñen con ellas.

La clave de un gran equipo es que es más que la suma de sus individualidades. Tienen en común estas tres características: 

 

#1. Trascendentes.

Los grades equipos tienen un sentido del propósito más allá de lo normal. En otras palabras, tienen la decisión de no ser uno más, sino de ser realmente grandes.

El ejemplo más claro es la selección de Nueva Zelanda de rugby, los famosos All-Blacks, que al comenzar cada partido interpretan una danza milenaria, la haka, que les conecta con los ancestros de su tribu. El documental All or Nothing, en Amazon Prime Video, lo explica claramente. El ritual maorí les conecta entre ellos. 

Richie McCaw of New Zealand leads his team during the haka as the South Africa team watch during their Rugby World Cup semi-final match at Twickenham in London, Britain October 24, 2015. REUTERS/Paul Childs - RTX1T0WG

 

 

 

#2. Autónomos.

La segunda característica es que son equipos que se auto-organizan y se autodirigen. No necesitan la aprobación de ningún superior en cada momento. Todos están capacitados para tomar decisiones, con el único criterio de que aquello que decidan no responde a un interés personal sino al beneficio colectivo del equipo. 

Según Sutherland, “a los miembros es a quienes corresponde decidir cómo llevar a cabo los objetivos establecidos por los que lideran la organización". En otras palabras, es a los miembros del equipo deciden por si mismos cómo van a trabajar.

Un ejemplo de equipo auto-organizado son los Caballeros de la mesa redonda, a los que el Rey Arturo consideraba como sus iguales. Un elemento clave para tener un equipo auto-organizado es la comunicación. 

Por lo general, la comunicación se utiliza como un elemento de poder, así que existe mucha resistencia a compartir o que se sepa toda la verdad. En un equipo Scrum sucede todo lo contrario. Para que cualquiera pueda tomar una decisión, todos los integrantes de un equipo tienen que saber lo que están haciendo todos los demás. Esto es, cuántas más personas saben más cosas, más rápido es el equipo.

#3. Multidisciplinares

Una tercera característica es que tienen todas las capacidades para completar un proyecto. No dependen de ninguna aportación exterior. 

Tampoco existe una especialización por roles. No es un conjunto de especialistas que se juntan, sino que todos tienen las capacidades necesarias para hacer las cosas. De esta forma, cada equipo, que no suele ser mayor de 7 personas, cuenta con todas las personas para hacerlo todo de principio a fin.

En cuanto a la comunicación, insistimos, existe una comunicación constante entre las personas que reúnen la información, los que planifican qué hacer con ellas y los que salen a ejecutar las misiones.

Un ejemplo de pequeño equipo multidisciplinado, son los Seal, la unidad de élite del Ejército norteamericano conocida por haber capturado al terrorista Bin Laden.

 

Otros elementos:

Hay otros elementos que también hacen grande a un equipo Scrum:

  • La importancia de revisar rápido y constantemente todo lo que se hace para mejorarlo de forma rápida y responder, de esta forma, mejor a los cambios o las demandas de los clientes.
  • El mayor impedimento para la saturación de comunicación es la especialización, el número de roles y títulos que existen dentro de un grupo. “Si la gente tiene un título especial, tiende a hacer solamente lo que parece corresponderse con dicho título”, explica Sutherland. En un gran equipo sólo hay miembros del equipo, no roles especializados.
  • En positivo. Un equipo Scrum no pierde el tiempo en buscar un culpable antes que una solución. El sistema es siempre no juzgar, de manera que todo se aborda en positivo. ¿Cómo podemos mejorar? Ése es el verdadero mantra de un equipo Scrum.

 

Crea un gran equipo Scrum

Y para terminar, el discurso de William Wallace a su equipo, en el que les da un motivo para trascender.

 

“¿De verdad queréis seguir siendo así de malos para siempre? ¿Es esa vuestra motivación en la vida? Porque se trata de una opción ¿sabéis? No tenéis que ser así.”

Un equipo scrum tiene que exigirse a sí mismo esa grandeza.