El libro ‘Reinventar las Organizaciones‘ se está convirtiendo en moda. Y muchas personas sueñan con que su organización adopte los patrones que Frederic Laloux identifica con las empresas que se rigen por el paradigma de pensamiento Teal. Hace poco, un email de un consultor decía literalmente: Tengo un cliente diciendo quiero una empresa Teal.

En otro post, se explicaba la delgada línea que separa una reconversión digital de una verdadera transformación organizacional. En sintexis, la diferencia es que una reconversión digital implica sólo un cambio de procesos (de analógicos a digitales) y una transformación organizacional también abarca un cambio de los comportamientos y las creencias de los integrantes de esas organizaciones. En definitiva, no hay cambio organizacional sin un cambio de mentalidad.

¿Qué implica ser una organización teal?

El gran cambio, la verdadera revolución, entre el paradigma Teal y todos los anteriores (rojo, ámbar, naranja y verde) está en la manera de relacionarse los integrantes de una organización/empresa. Algunos creen que se trata de sustituir la verticalidad por la horizontalidad. Es mucho más que eso. Por primera vez en la historia deja de haber una relación superior/inferior y se crea un nuevo tipo de relación de igual a igual.

Por decirlo de forma directa, se establecen relaciones entre equivalentes. ¿Qué quiere decir esto?

  • Todas las personas que trabajan en una organización son seres adultos (no hay que tratarles como a niños)
  • Nadie es más que nadie, pero tampoco menos
  • Cualquier integrante tiene capacidad de decisión y tomar decisiones. el poder está repartido entre toda la plantilla, y no centrado en una/s persona/s.
  • Al tomar parte en la decisión, soy responsable de ella.
  • Me responsabilizo de mis estados de ánimo, sin culpar a nadie por ello

La principal y más común reacción al enunciar esta nueva forma de relacionarnos es criticarla con el argumento de que se convertirá en un caos o en un Fuenteovejuna. Esa crítica la hacen, sobre todo, las personas que tienen algún tipo de poder: dueños de empresas, CEOS, directores, gerentes, mandos intermedios o, incluso, jefes de proyectos. Curiosamente, también aparece en organizaciones de tipo asambleario. Tras esta crítica está el miedo a perder el poder, esa posición de superioridad frente al resto.

Las 3 claves de las empresas Teal

Como recuerda Laloux, las 3 características innovadoras que definen a las organizaciones Teal son:

  • Auto-organización
  • Propósito evolutivo
  • Plenitud de los integrantes

El miedo a perder el poder, o el control, directamente imposibilita que un equipo, empresa u organización se auto-organice. Si alguien controla el desempeño, una organización no puede comportarse como un ser vivo, que es lo que hacen las empresas teal. El premio Nobel de Química, Ilya Prigigone, al analizar cómo se auto-organizaba la Naturelaza, extrajo las 3 Leyes para que sea posible la auto-organización:

  1. Ningún elemento puede imponer unilateralmente su voluntad sobre los demás.
  2. El sistema debe alimentarse de una fuente de energía exterior que lo movilice.
  3. El sistema debe poder recibir un feedback de su entorno.

Si no se dan estos tres elementos, no hay auto-organización y, por lo tanto, tampoco hay una empresa teal. ¿Cumplen estas tres normas eso a lo que estás llamando auto-organización?

De igual a igual significa no querer cambiar a nadie sino aceptar como es, tratar a cualquiera como adulto, comportarme como un adulto dueño de sus actos que no se queja por lo que le pasa, asumir que lo que no nos gusta de los demás es algo que yo tengo y no quiero ver dentro de mí, sin imponer. Dejar que lo haga el otro aunque esté convencido de que “yo” lo sé hacer mejor. En el fondo, es un asunto más de psicología que de diseño organizacional.

Todavía quieres una empresa Teal

Así que cuando un cliente dice ‘quiero una empresa Teal’, la respuesta automática en forma de pregunta es: ¿Estás dispuesto a perder el control sobre toda la organización, que el poder esté distribuido entre todas las personas de la plantilla y que cualquiera, si le afecta, pueda participar en la toma de una decisión de las que hasta ahora decidías tú? La respuesta implica que ya no hay retorno ni marcha atrás, incluso en las peores circunstancias.

Contestar sí y que no haya arrepentimiento sólo es posible para un nuevo tipo de líderes superconscientes. La cultura de la organización siempre es un reflejo de la mentalidad y el nivel de consciencia de su principal dirigente. Si eres de los que quieres una empresa, tómate un tiempo para analizar si verdaderamente quieres ser un líder teal. En caso contrario, de teal sólo tendrás el nombre. No es una moda, es un cambio de forma de ser, de pensar y de actuar. Desde el igual a igual.