Para la segunda presentación de Talentocracia en la Casa del Libro de Madrid, junto a Salvador Molina, quise destacar uno de los capítulos más importantes, en el que destacamos 9 creencias para un mundo-bala.

¿Qué es esto de un mundo-bala?

La principal característica del mundo digital es que las relaciones se hacen entre redes, de manera que las conexiones aumentan de manera exponencial. Esta es la razón por la que el mundo en este siglo XXI crezca de manera exponencial.

El principal referente para responder a un crecimiento exponencial lo tenemos en el año 1958, cuando el Gobierno de Japón quería demostrar al mundo durante los Juegos Olímpicos de Tokyo que se había convertido en una gran potencia industrial, dejando atrás una humillante derrota en la Segunda Guerra Mundial.

La forma de demostrar este resurgir económico fue creando el tren más rápido conocido hasta la fecha para unir las dos principales ciudades japonesas, Tokyo y Osaka. Los mejores ingenieros nipones presentaron un proyecto de tren que iba a 100 kilómetros por hora. Pero, el gobierno japonés lo consideró insuficiente y encargó que fuera el doble de rápido, a 200 kilómetros por hora, y no importaba el dinero que costase.

Los ingenieros se volvieron a reunir y se dieron cuenta que para lograr un prodigio ferroviario que volase a 200 kilómetros por hora era necesario cambiar el ancho de vías, el desnivel y la sinuosidad del trazado, la aerodinámica de la locomotora o la conexión entre vagones. Así fue como crearon el primer tren-bala.

El principal aprendizaje es que para crecer exponencialmente, para responder un mundo-bala tenemos que cambiar absolutamente todo.

¿Cómo responden los diferentes tipos de liderazgo a la revolución digital?

La forma en la que las organizaciones están respondiendo al crecimiento exponencial del mundo-bala se explica por el estilo de liderazgo de sus principales responsables. En talentocracia, explicamos que hay tres estilos de liderazgo y que cada uno actúa de una manera diferente con unos resultados distintos.

#El liderazgo zapatilla

El primer estilo de liderazgo es el basado en el ordeno y mando (la zapatilla de las madres), en la jerarquía y el miedo, aunque se disfrace de recompensas o castigos.
Estos líderes son especialistas en cambiar:

  • la estructura de la organización
  • los procesos
  • el flujo de comunicación
  • los salarios
  • los productos y servicios.

Su tren logrará ir, como mucho, a 130 o 140 kilómetros por hora.

#El liderazgo ‘Gandhi’

El segundo estilo de liderazgo se basa en los comportamientos de las personas. Como recomendó Gandhi, empiezan por ser ellos mismos el cambio que quieren ver en el mundo.

A este tipo de líderes les gusta cambiar:

  • la toma de decisiones
  • desarrollo personal
  • resolución de conflictos
  • las reuniones

Los líderes inspiradores, los que guían con el ejemplo, harán que el tren vaya a 150 ó 160 kilómetros por hora.

#Los líderes ‘felicidad’

El tercer estilo de liderazgo actúa sobres liderazgo interno de cada uno de los integrantes de la organización, esto es:

  • los miedos
  • la consciencia del ser
  • la actitud durante el contacto
  • la motivación interna

Sólo los líderes centrados en la visión, capaz de cambiar creencias, conseguirán crecer exponencialmente y que el tren vaya a 200 kilómetros por hora.

Si quieres que un grupo de personas construya un barco no les explicas cómo cortar leña o les asignes tareas y trabajo, sino enséñales a anhelar la inmensidad interminable del mar.
Antoine de Saint Exupéry

En Talentocracia explicamos cuáles son las nueve nuevas creencias del mundo digital que tienen como objetivo que todas las personas que componen una organización o proyecto sean capaces de dar lo mejor de sí, que no escondan por miedo, y que estén tan empoderadas para decir bien alto si algo va mal. A eso, le hemos llamado Talentocracia.

 

9 Creencias para un mundo-bala

Las 9 creencias que impulsan a las empresas más exitosas del siglo XXI y las que más crecen son:

  1. Centradas en personas: La digitalización va de tecnología pero, sobre todo, de personas.
  2. Con propósito: Para querer liderar en un mundo complejo hay que querer cambiar el mundo. Y tú, ¿cómo lo estás haciendo?
  3. Auto-liderazgo: Ya no necesitamos el permiso de nadie para ser responsables, también de nuestra propia vida.
  4. Transparentes: Para aprovechar todo el talento, hay que permitir que cualquiera tenga acceso a toda la información.
  5. Ganar-Ganar-Ganar: La forma de resolver los conflictos es trascenderlos. Sólo hay éxito si ganas tú, gano yo y gana el planeta.
  6. Ágiles: En un entorno complejo, hay que sacar un aprendizaje rápido sobre lo que está pasando.
  7. Colaborativas: Para crear una red hay que tener un propósito, valores y creencias comunes, entre iguales con iguales.
  8. Auto-organización: Las soluciones pueden emerger de cualquier nivel y hay que propiciar que así suceda.
  9. Trabajadores creativos: Todos somos knowmads y nuestro trabajo es diferenciarnos del resto, para que nos escojan.